Presentación del proyecto

Como delegado en Valencia de GATEP y a petición de la Dirección de la Escuela Infantil Dudua, tengo el gusto de presentar el Proyecto de los Servicios que se prestan a lo largo del Curso escolar para colaborar en las actividades educativo-formativas en las que este Colegio está empeñado y comprometido con total dedicación.

Por nuestra experiencia y estudio conseguido en torno al Dr. José Moyá Trilla que dirige, en Barcelona, el Centro Médico de Diagnóstico y Tratamiento Educativo (C.M.D.T.E.) y el Gabinete Técnico de Educación Preescolar (G.A.T.E.P.), somos especialistas en el Desarrollo Armónico de los niñ@s y en la educación correspondiente para hacerlo posible, desde el nacimiento hasta la superación del Segundo Ciclo de Enseñanza Primaria.

La utilización como herramienta de trabajo de la Teoría de los Niveles Armónicos del Desarrollo y la Tabla de Niveles del Método Cemedete, confieren a este trabajo una nueva dimensión, mucho más actual y creativa. Presupone una filosofía educativa basada en el amor y el respeto al don de la vida, que Dios da a cada ser, cuyos dones nos corresponde a nosotros educadores ayudar a desarrollar.

La integración propuesta por Cemedete supone el reto más grande a la educación para facilitar el “ser” a cada niño concediéndole las oportunidades que se correspondan con sus capacidades y siendo cauce positivo para su óptima maduración.

Nuestro trabajo como Gabinete ha estado dirigido, sobre todo, a la observación de los niños que se encuentran dentro del Ciclo de Educación Preescolar e Infantil en Escuelas Infantiles y Colegios y en el asesoramiento a Padres y Profesionales de la Educación acerca de las orientaciones educativas, métodos, programas de tratamiento educativo, procesos pedagógicos graduales, a través de los cuales se facilite el mejor desarrollo y armonía del niñ@, para que todas sus capacidades puedan despertar y no queden impedidas o sofocadas.

Es a través de nuestro contacto diario con muchos niñ@s, donde percibimos grandes lagunas en ellos, producidas por la impericia y falta de conocimiento en las formas de educar de los mismos padres, la única profesión para la que no se exige ningún tipo de preparación e información.

Las familias han mejorado mucho el apartado de alimentación, higiene, salud y prevención de accidentes de sus hijos: los medios de difusión se han encargado de ello. Pero queda mucho por hacer. Con la mejor buena voluntad, se cometen errores en la educación del niñ@, impidiendo por defecto o por exceso su adecuado desarrollo y madurez.

Por desgracia, la consecuencia de estos errores aparecen en el fracaso escolar, que se produce cuando el niñ@ está crecido, con siete u ocho años. Su remedio se hace difícil y costoso, en cambio hubiera sido sencillo de haber sido advertidos a su debido tiempo.

El problema se agrava cuando el niñ@ ha nacido con señales de inmadurez y es tratado como un niño normal, retrasando su adecuado tratamiento, cuando hubiera sido posible el haberle ofrecido unas condiciones mejores para su futuro.

Estamos en favor del niñ@ y de los padres, que queriéndoles, se someten, al menos, a compartir e intercambiar sus experiencias educativas y se interesan por estos temas en bien de sus hijos.

Desde esta reflexión y experiencia también hemos encontrado unos criterios y unas propuestas educativas para abordar situaciones de fracaso escolar. A nivel unipersonal: estudiando desde sus raíces las razones de fracaso y diseñando el Tratamiento educativo que ponga remedio a la situación. A nivel preventivo, mediante estudios de prospección colectivos de los alumnos que componen la clase, descubriendo los aspectos más débiles de su desarrollo, que no han quedado automatizados, y que ayudan a los tutores responsables a poner los correctivos necesarios.

Son todas estas razones las que nos han movido y mueven a ofrecer los siguientes servicios. Estamos absolutamente convencidos de la importancia que tienen los primeros años de vida en el ulterior desarrollo de todas las capacidades del niño. Creencia que se confirma, día a día, en nuestra cotidiana labor.

Con la esperanza de que podamos ser útiles, les saluda y pone a disposición.

 D. Enrique Juan Moltó